Suicidio

A veces te ocurren cosas, así, sin más, no puedes evitarlo. Pero lo que cuenta es como reaccionas, no lo que pasa, sino lo que decides hacer al respecto. He tomado decisiones difíciles en mi vida...como todos supongo, pero antes de que esas decisiones pudieran fastidiar mi vida o la de otros para siempre, reflexioné sobre si merecía la pena. La vida cambia a cada minuto, a cada segundo y lo que en un instante puede parecer la mejor salida, al instante siguiente ya no lo es. 

Las 
ciscunstancias no siempre son como las vivimos, en ocasiones están distorsionadas por nuestro estado emocional. Lo cierto es que siempre hay una salida a lo que estamos sintiendo y si en algún momento no la hay o no la sabemos ver, siempre nos queda la opción de aceptar las cosas tal y como son y luchar para que sean distintas.

A vosotros, los que estáis leyendo, a los que os tomáis un tiempo para entender, os explicaré mi historia. Es la forma más fácil de llegar a explicar lo que implica un suicidio. Así que si estás en una encrucijada o a punto de tomar una decisión definitiva a un problema temporal, 
léeme por favor. 

No daré nombres, ni detalles escabrosos, no se trata de sensacionalismo barato, sino de llegar al mayor número de personas y , de este modo, el suicidio deje de ser el gran desconocido.

Soy familiar de un chico de 21 años que decidió acabar con su vida de la forma más drástica e inesperada que nunca pude imaginar. Si, lo sé, nadie puede llegar a imaginar algo así...me refiero a que , aunque estamos alerta ante las personas que amamos, no siempre somos conscientes de lo que en realidad les sucede. Y, eso, lo que no sabemos que no sabíamos, es lo que siempre nos acompaña y nos acompañará. Lo que no hicimos, lo que no supimos ver o intuir. 

Si él hubiera sabido lo mucho que lo amábamos y todo lo que hubiéramos hecho porque estuviera hoy aquí, es posible que no hubiera tomado esa decisión. Y digo posible, porque ni tan siquiera sé si haciendo todo, algo hubiera cambiado su estado interior.

Desearía que, a través de mi historia, los que estáis al limite o tenéis esa idea en la cabeza,tengáis claro que después de ese acto el problema no acaba, es cuando en realidad comienza. Nosotros, los familiares, amigos, compañeros, los que nos quedamos aquí, sufriendo vuestra ausencia, ya no volvemos a ser los mismos. Nuestra vida se convierte en una lucha constante por sobrevivir y, eso, te desgasta de tal forma que te destruye el corazón de una forma inexplicable.

Cuando le recuerdo, recuerdo su sonrisa, esa que te traspasaba el alma. Hecho un vistazo a su vida, que 
es la mía, y era un ser tan hermoso, válido, bueno, que aún no puedo creer que jamás volveré a verle. Y no escribo estas palabras porque ya no esté aquí, sino porque así era él, un ser absolutamente increíble y capaz.

Todo ocurrió tan rápido, tan increíblemente fugaz. Mi mente, mi hogar quedaron congelados. Una parte de mí siempre se quedará en ese instante, no volveré a recuperarla. Se fue con él para siempre, se la llevó como se llevó una parte de cada uno de nosostros. En mi recuerdo queda esa imagen grabada, el móvil sonando y, al otro lado...su madre. Su cara, sus gritos aterradores y su corazón rompiéndose en pedazos en milésimas de segundo...Dios mío! cuanto dolor puede llegar a soportar un ser humano. Ni siquiera encuentro palabras para describir ese primer impacto. Me sentía como flotando entre todos ellos, los que formaban parte de su entorno, rotos, hundidos, destrozados y sin entender porqué...porqué 
tu, porqué lo hiciste, porqué no nos diste ni una señal que pudiéramos verporqué? porqué? porqué? y esos porqué nunca acaban, jamás. Te siguen y persiguen a través de las horas, los días, los meses, los años y nunca se van, no desaparecen, no te dejan avanzar.

Tu existencia ya no es completa, se ha creado un vacío que no volverá a llenarse y lo sabes, intentas hallar respuestas que lo llenen y no las encuentras, porque en el fondo sabes que aunque lo comprendieras y aceptaras, jamás llenarían ese vacío, ese que en algunos momentos se vuelve un abismo.

Las emociones se amontonan dentro de ti, sin apenas tener tiempo a comprenderlas o dejarlas fluir. Rabia, miedo, impotencia, tristeza, rechazo...van y vienen y no puedes detenerlas. Ya no eres la misma persona, sabes que jamás volverás a 
serlo. No te entienden, no saben porque tienes esos cambios de humor o esa mirada triste que no hay nada que la pueda ocultar, estas rota por dentro y no entiendes porqué no entienden. Y vuelven los porque...lo intentas, cada día, con todas tus fuerzas, como te aconsejan...y funciona, funciona a medias, porque así es como te has quedado, a medias.

Si él pudiera verme, sentirme, saber como estoy por dentro...si pudiera, pero no puede, ya no está. Y de nuevo no entiendo porqué no está, deseo verlo, llamarle, abrazarlo, mirarlo a los ojos y decirle que todo va a ir bien...y pronuncio su nombre sabiendo que, cada vez que lo hago, me desgarra el alma. 

Quizás los que estéis leyendo esto no comprendáis estos sentimientos confrontados y penséis que hay que seguir adelante y es cierto...seguimos adelante pero ya nada es igual, los que han perdido a alguien de esta forma, suicidándose, me entenderán.

Y esa es la finalidad de este escrito, que lo entendáis todos, los que penséis hacerlo, los que lo habéis intentado, los que habéis sufrido una pérdida de esta forma y los que no tenéis ni idea de lo que estoy escribiendo, y no tenéis ni idea porque siempre se oculta, por vergüenza, por miedo al que dirán o por un sin fin de estupideces más. Que hablar sobre el suicidio puede desencadenar que otros lo 
hagan? PERO SI YA ESTÁ OCURRIENDO IGUALMENTE. En este tipo de muerte están implicadas tantas cosas y tan pocas, pueden ser desde una simple circunstancia que nos desborda hasta la más cruel de las situaciones, todas ellas derivadas de una sociedad que está incompleta, a medio hacer. 

Hasta tal punto que la vida a pasado de ser un regalo a ser una carga con la que miles de personas no saben o no pueden lidiar. Exigencias, burlas, competencia, 
frustraciones, control, llegar, ser, mejor, estar a la altura, tienes que, tu puedes, excusas...y ahí nacen las circunstancias en las que muchas personas no ven salida y se sienten vacíos, inútiles, inservibles, abandonados, cegados ante tanta basura mental. Pero también es cierto que aunque rota, seguiré adelante, a medias, incompleta, luchando con la esperanza de compañera, deseando que, algún día, nadie tenga que vivir una vida que no le pertenezca, en la que puede ser simplemente quien es. 

Deseo desde lo más profundo de mi alma, que estas situaciones acaben, que nadie tenga que acabar con su vida de esta forma porque otros se la jodieron o porque se cansaron de buscar un lugar donde poder ser ellos mismos. No me conformaré con pertenecer a una sociedad que da soluciones simples a problemas graves y pone graves problemas a 
soluciones fáciles. Formar a las personas desde la infancia, de una forma equitativa, amplia, donde cada cual sea quien es y encuentre un lugar para evolucionar como persona y ser humano. Donde no tenga que aparentar , ni ser una oveja negra pintada de blanco. Porque en un mundo que dice estar en evolución hay cabida para toda diversidad de cuerpos, rostros colores, olores y gustos.

Y ahora, esto va por vosotros, los que todavía estáis a tiempo. Nada es para siempre ni eterno y deseo de corazón que podáis hallar en este espacio que es el vuestro, un lugar donde expresar como os sentis, lo que estáis viviendo, desde el anonimáto si así lo deseáis...pero hacedlo, porque por experiencia os digo, que cuando uno comparte lo que le sucede la carga se vuelve más ligera y liviana. Y , si lo deseáis, podremos juntos buscar esa solución que en estos momentos no llegáis a ver. Seguro que si os decidis a pedir ayuda, más adelante seáis vosotros los que toméis la antorcha que representa la vida y la pasaréis a otros que hoy son incapaces de ver la luz al final del túnel.

Con todo mi amor para cada uno de los que habeis leído este post.

 

Un saludo,

Nawa

NIÑO de 11 años se SUICIDA por BULLYING | Diego Gonzalez

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