Diario de María

29. jun., 2017

Y de nuevo me miro en el espejo, ¿quién soy?...no me reconozco en mi propio reflejo. Cada día una nueva imagen, una nueva máscara que me ayude a seguir adelante. No entiendo porque no puedo ser quien soy, porque tengo que esconderme detrás de esta falsa proyección para encajar.

Me enseñaron muchas cosas pero nadie me ha enseñado a ser yo, a ser ese ser que siento dentro y que me grita a cada momento que quiere salir. Que puede y debe mostrarse al mundo y que no le importa lo que puedan pensar o decir de él.

Casi me atrevo…pero acabo abriendo el armario de los disfraces para ponerme uno acorde para hoy, uno que vaya a fin de lo que los demás esperan de mí.

Salgo a la calle, miro a la gente y observo como sus disfraces son evidentes, sus rostros cambian al cruzarse con alguien…siento como esconden sus sentimientos y emociones.

No me entiendo ni los entiendo, ¿porqué lo hacemos? ¿Porqué tanto miedo?, cuanto esfuerzo cada día. Y deseo llegar a casa de nuevo para encontrarme conmigo, para quitarme ese disfraz que ya me ahoga. Y durante unos instantes vuelvo a ser yo.

Mientras cuelgo mi máscara auto impuesta me hago consciente de cuantas tengo guardadas, una para cada ocasión. Deseo deshacerme de toda esa mentira, de esa represión…de nuevo lo intento, mi mente me dice solo por hoy, pero en el fondo se que mañana tampoco hallaré el valor para destruirlas, no se como vivir sin ellas. Y me pregunto ¿alguien me aceptará tal y como soy? Y me esencia me grita SIIII, y mi ego entra a tomar las riendas de mi y me rodea de mis mil miedos esos que crean un muro que me supera pero que deseo que deje de existir.

Miro por la ventana y entra una suave brisa, que me hace desear ser como el viento…invisible, fuerte, dispuesto a hacerse sentir tal y como es, desplazarse con su autenticidad a cualquier lugar, en cualquier momento y viajar…simplemente ser yo sin necesidad de la aprobación de nadie más. No se que sucederá…pero esta vez lo voy a intentar, me comprometo a no esconderme nunca.

“No es hasta que estamos perdidos que comenzamos a comprendernos a nosotros mismos”

11. may., 2017
8. may., 2017

"La gente tiene miedo, tiene mucho miedo de aquellos que se conocen a sí mismos, ya que tienen un cierto poder, una cierta aura y un cierto magnetismo, un carisma que puede sacar de sus prisiones tradicionales a la gente joven y vital... el hombre iluminado no puede ser esclavizado; ésta es la dificultad. Y no puede ser encarcelado...Cada genio que ha conocido algo de lo interior, va a ser, con seguridad, difícil de dominar. Será una fuerza inquietante. Las masas no quieren que se les moleste aun cuando puedan ser desdichadas. Son infelices pero están acostumbradas a ello, por lo que cualquiera que no esté en su misma situación se les antojará un extraño. El hombre iluminado es el extraño más grande del mundo. Parece como si no perteneciese a nadie. Ninguna organización puede confinarlo, ninguna comunidad, ninguna sociedad, ninguna nación.

Osho"